CARMORVA

Es preocupante con el el país, Venezuela nuestro caso, hay gran oferta de postgrados en distintas especialidades, mucha demanda, pero con lo negativo que un significativo número de participantes habiendo cumplido con el programa, con las materias que lo integran, no presentan su trabajo de grado y ello conlleva a una gran cantidad de estudiantes que no culmina como debiera de ser, no graduandose.

Eso se da mucho, por ejemplo en las maestrías de administración y sus especialidades, doctorados en ciencias sociales y administrativas, como en educación. Lo preocupante es ,que las autoridades no enfrentan de una vez por todas la situación, puesto que ello debiera ser resuelto con alternativas que solventen esta realidad.

Todo pareciera indicar que no solamente Venezuela afronta esta realidad, sino que también Argentina como lo señala un escrito sobre este tema del Diario La nación de buenos Aires en donde se señala, que los cursos de posgrado (PG) universitario se han ido multiplicando en los últimos años. Ese crecimiento es consecuencia de dos factores que se relacionan y potencian: por una parte, el avance continuo del conocimiento científico y técnico, cuya extensión y complejidad exige alcanzar un nivel cada vez más alto de capacitación y dominio de lo aprendido. Por otra, las exigencias del campo laboral, que demandan mayor especialización actualizada para cubrir los puestos de trabajo profesional.

Ese doble juego de situaciones mueve a numerosos egresados a buscar un título superior. En 2006 se totalizaron 62.870 inscripciones en los cursos que se ofertaron. Los alumnos se anotaron principalmente en seis áreas, donde se registraron los siguientes porcentajes: Ciencias Agrarias (12,7%), Ciencias Físico-naturales (9,6%), Ciencias Sociales (7,8%), Ciencias Médicas (7%), Ingeniería y Tecnología (6,4%), Humanidades (2,6%), de acuerdo con datos suministrados por la Secretaría de Políticas Universitarias. La numerosa inscripción en el inicio de los PG no ha guardado relación con la cantidad de graduados al término de los cursos, ya que sólo el 7,6 por ciento pudo hacerlo, lo que representa la mitad del porcentaje alcanzado en el año 2000, que había sido del 15,2.

El bajo número de egresados, unido al descenso de quienes aprueban, plantea un problema que interesa a todos, alumnos, docentes, directivos, planificadores, especialistas, pedagogos. Hay consenso en estimar que estos cursos deben ser exigentes para alcanzar la excelencia que corresponde a un nivel de PG. Ahora bien, cuando la gran mayoría no los completa debe analizarse cuáles son las razones que influyen en ese fracaso, a fin de superar las fallas que se comprueben. Según testimonios diversos, la principal dificultad académica estaría centrada en la elaboración de la tesis, trabajo de investigación que corona los cursos.

¿Cuáles son las causas de esa dificultad? La tesis obliga desde el comienzo a respetar una disciplina de dedicación de tiempo y esfuerzo específico, ya sea de manejo apropiado de bibliografías, de redacción, de planteo de una hipótesis por comprobar o de implementación de experiencias. Esa inversión de tiempo y trabajo intelectual choca con un dato insoslayable de la realidad: la gran mayoría de los alumnos son part time y deben compartir la responsabilidad del estudio con sus obligaciones laborales y familiares. Las becas constituyen una solución parcial pero eficaz; desde luego sería indispensable que las partidas para ese financiamiento se pudiesen ampliar, porque en la actualidad son insuficientes.

En la dimensión personal hay otro componente muy determinante y reconocido: la motivación personal que empuja al cumplimiento de una meta bien asumida, a pesar de los obstáculos. Esa es una de las claves de la cuestión y de ella debe dar testimonio el cursante.

En el caso Venezolano, se manifiesta un déficit considerable de tutores que colaboren con los participantes en la realización del trabajo de grados, todo ello, porque los Postgrados por ejemplo de las universidades públicas no cuentan con profesores de planta que puedan prestar ese servicio, la mayoría son profesores contratados y no están comprometido en hacerse cargo de esa responsabilidad , porque además, no le es remunerativo.

Hay poca orientación para los tesistas sobre temas que pueden ser analizados, modelos, propuestas, soluciones de problemas que se manifiestan en el entorno.

Desmotivación del participante por no contar con el apoyo de tutores metodológicos, de contenido, y cuando alguién les presta la colaboración no se establecen planificaciones bien definidas que señalen el tiempo requerido para realizar la investigación y en donde los mismos docentes ,cuando prestan su colaboración evitan comprometerse demasiado. Muchas veces se manifiesta también, poca colaboración de las organizaciones, empresas, instituciones en donde se puede realizar la investigación , desarrollo de la tesis, debido a la desvinculación de la universidad con esas entidades, requiriéndose para ello permiso, aceptación a fin de llevarse a cabo el trabajo de grado.

Podría considerarse la alternativa de sustituir la tesis por dos cursos más, que complemente el aprendizaje del postgrado que se ha seleccionado y se evitaría esa situación, que es preocupante, porque por ejemplo de 30 alumnos que integran una cohorte, 2 o 3 se graduan en el tiempo previsto, 5 en el siguiente años y otros, definitivamente se olvidan de la tesis de grado