CARMORVA
Un animal muy querido por los niños, de mucha inteligencia como es el delfin no escapa de la ambición del hombre y es también objetivo de persecución, de pesca para obetener beneficios económicos de él.
Ya se ha han dado antecedentes de seguir matándosele, la posibilidad de extinción, justamente en una publicación de images.googles,com se señala, que Fernando Trujillo biologo marino colombiano,después de un año y medio de investigación advirtió del Peligro de Extinción del Delfín de las cuencas del Amazona y el Oriunco.Realizo su investigación en paises tales como:Ecuador,Venezuela,Bolivia,Perú y Colombia,el dijo que se encontró con la sorpresa de “disminución numérica muy grande “de estos cetáceos.
Señaló el biólogo, que: “No es que diga que hay un peligro inmediato de extinción de esas especies ni que la experiencia (de las expediciones) haya sido una visión apocalíptica, pero en la medida que no haya acuerdos y una regulación para la pesca, siempre habrá riesgo y disminución’ de los delfines en la región”.Hablando de su experiencia en esta investigación comento:‘Fueron unos 4.000 kilómetros de expediciones sincronizadas con un equipo de 25 científicos en barcos especiales en cada país para los recorridos’.La conclusión de la disminución de los delfines,según Trujillo se debe:“a la cercanía de grandes centros urbanos, donde se registra una pesca sin control”.Ademas comenta con mucho pesar que hace unos 20 años a tras ‘eran muy frecuentes los peces, entre ellos los delfines, pero también los pescadores. Hoy esos animales están ausentes de las aguas, ya no hay pesca y tampoco pescadores, y en la misma medida no hay delfines en muchos lugares próximos a centros urbanos’.
Pero no tan solo la experiencia de este Biólogo sirvió para demostrar la disminución de los delfines,sino de que “hay una realidad,donde estamos afectando estos ecosistemas”
Se sabe que en Pakistan vive una especie de delfín muy peculiar. Es ciego y se puede coger con una mano debido a su pequeño tamaño. Pero poco a poco esta especie está desapareciendo ya que quedan atrapadas en las redes de pescadores o simplemente son cazados para extraer su aceite.
De este modo las Naciones Unidas ha emprendido una campaña con el fin de salvar a estos animales de su destino. La fundación Aventura de Pakistan esta trabajando conjuntamente para que las personas que habitan cerca de las zonas donde viven estos delfines se conciencien de la importancia de estos animales
Se ha escrito sobre la crueldad de la matanza de los delfines por ejemplo que,
Cada 1 de octubre Japón inaugura su temporada anual de cacería de delfines. Para esa época los pescadores de las Islas Iki, Futo y otras, salen al mar en sus embarcaciones, rodean a los grupos de delfines con redes y los conducen hacia una bahía cerrada. Una vez encerrados entre la playa y las redes los obligan a varar y comienza la matanza de la que no se salvan ni las crías ni las hembras preñadas.
Grupos de hombres con el agua ensangrentada a la cintura se dedican a matar uno a uno a los ejemplares atrapados. Se utilizan todo tipo de herramientas: hachas, lanzas, garfios y cuchillos que se hunden una y otra vez en el cuerpo de los cetáceos que se mueven desesperadamente tratando de huir, salpicando en derredor con su propia sangre. Cada vez que se hunde un cuchillo la multitud lo festeja con gritos de frenesí y brazos en alto. Los pescadores japoneses intentan justificar la salvaje matanza diciendo que los delfines compiten con ellos en la pesca que cada día es más escasa.
Apenas media docena de delfines serán "indultados" por los pescadores y vendidos a los acuarios donde permanecerán encerrados por el resto de sus días. Los delfines muertos irán a parar al matadero local donde cada habitante del pueblo reclamará un trozo de carne para su consumo, aunque la mayoría de las veces lo tiran sin probarlo, el resto se convertirá en fertilizante.
Según
Tal vez algún día Japón entienda que los daños que le causan al mar son daños que se causan ellos mismos ya que no podrán permanecer ajenos: Japón es una isla, apenas un pequeño territorio rodeado de mar. Ese mismo mar al que están intentando destruir. De www.mundoacuatico.com
Cabe señalar también que en Perú y otros países se capturan delfines para consumo humano. Los dientes y huesos se utilizan en la fabricación de collares y otras artesanías. En 1990, el gobierno peruano decretó la prohibición de su captura, procesamiento y comercio. Pero el efecto no fue el esperado: en 1993 se estimó que anualmente se capturaban entre 15,000 y 20,000.
Cada año aparecen en las costas de muchos países delfines varados con colas y aletas amputadas, señales inequívocas de que han sido capturados con redes atuneras y los pescadores los han seccionado para poderlos soltar o para liberar las redes.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados