CARMORVA

Es lamentable como los intereses económicos hacen que el ser humano se contamine de ambición, hasta el extremo que tiene que matar a sus compañeros en este tránsito por este planeta Tierra, como son los animales, en este caso para obtener ganancias que le permitan satisfacer necesidades muchas veces artificiales y a un costo negativo, como es la amenaza de la desaparaición de estos majestuosos animales.

Históricamente, los primeros mercados del marfil estuvieron en Europa, Norte América, Japón, Hong Kong, Singapur e India. En la actualidad, el comercio legal tiene lugar solamente en Japón

Tengase presente como narra mipunto,com. que hace unos 10 mil años, este mamífero habitaba desde el Medio Oriente hasta el sur de la China, Indochina y las islas de Indonesia. Se puede distinguir de su pariente africano en el arco de la espalda; ya que éste tiene la forma de arco con el punto más alto en el centro de la espalda. Las orejas no son tan grandes, y además en el centro de la parte superior de la cabeza tiene una hendidura. Hay otras diferencias entre estos parientes como el tamaño, el peso, el número de pezuñas, el número de costillas, entre otras.

Esta especie animal pertenece a la orden Proboscidea, específicamente a la familia Elephantidae. Existen dos tipos de elefantes diferentes: los que provienen de Asia, lo cuales generalmente se pueden ver en los circos y en los zoológicos; y los originarios de África, de mayor tamaño y temperamento más violento.

El elefante africano es el animal terrestre más grande del planeta. Mientras los machos miden cerca de 3 metros a la altura del hombro, y pesan de 5 mil a 6 mil kilogramos, las hembras miden cerca de 2.5 metros a la altura del hombro y pesan entre tres mil y tres mil 500 kilogramos

Tanto a los machos como las hembras les crecen colmillos (una prolongación de los segundos incisivos superiores). Los colmillos crecen a través de toda la vida del animal y por lo tanto son más largos en los animales viejos. Los elefantes usan sus colmillos para recolectar los alimentos y transportarlos, y también como armas.

Los elefantes posee una trompa que es una adaptación de la nariz, en la punta se encuentran los orificios nasales y unas extensiones musculares, la cuales utilizan como "dedos"; los elefantes africanos posee dos extensiones y los asiáticos tienen una sola extensión.
Los colmillos de estos animales son dientes incisivos de la mandíbula superior. Son los únicos que poseen y crecen durante toda su vida; pero además tienen 12 molares y 12 premolares.

Históricamente, los dos principales factores que han causado la disminución del número de elefantes africanos son: la demanda de marfil y los cambios en el uso de la tierra.

A principio de los 70, la demanda de marfil elevó el monto de marfil exportado de África y alcanzó niveles nunca vistos desde 1914. La mayoría del marfil que salía de África era tomando ilegalmente y cerca de un 80% de todo el marfil crudo comercializado provenía de la cacería de elefantes. Este comercio ilegal fue responsable de la reducción de las poblaciones de elefantes africanos hasta los niveles actuales.
Cuando la prohibición de marfil se puso en marcha en 1990, algunos países de África experimentaron una disminución de la cacería ilegal, especialmente donde los elefantes eran protegidos adecuadamente. Sin embargo, en países donde las autoridades de manejo de la vida silvestre son subfinanciados económicamente, la cacería aún aparece como un problema significativo. Más aún, el aumento de uso de la tierra presiona el rango de población de estos animales, declinantes presupuestos de ley y la continua presión por la cacería por carne y por marfil, han mantenido la cacería ilegal de paquidermos en algunas regiones.
Países como Botswana, Namibia, Sudáfrica y Zimbabwe han manifestado abogar por el comercio rigurosamente reglamentado del marfil no trabajado, como estrategia conservacionista. Según ellos, los ingresos de las ventas se emplearían para costear los programas de conservación del elefante y beneficiar a las comunidades locales. Sin embargo, diversos grupos de defensa del medio ambiente plantearon que esto no era aceptable y que el comercio de marfil debe seguir siendo ilegal.
El diario la Nacion de Argentina escribe sobre este comercio que :Miles de elefantes están siendo eliminados en el Africa central para alimentar el mercado ilegal de marfil de Sudán, según un informe de la organización ecologista "Care for the Wild International". El principal acusado es el ejército sudanés, del que se dice que está detrás de las matanzas de elefantes y el transporte de los colmillos hasta la capital, Jartum, donde grandes cantidades de marfil ilegal se venden abiertamente.

"Durante nuestra visita en febrero de 2005 encontramos cerca de 11.300 objetos de marfil en unas 50 tiendas", dijo Esmond Martin, el especialista que ha realizado la investigación para la organización. "Prácticamente todos los propietarios de tiendas entrevistados afirmaron que son miembros del Ejército sudanés los que matan a los elefantes con armas de fuego y utilizan posteriormente vehículos militares para transportar el marfil ilegal", añadió Martin. La venta de marfil está prohibida por la Convención Internacional sobre el Comercio de Especies en Peligro (Cites, según sus siglas en inglés), que sólo permite la venta de objetos fabricados con marfil extraído antes de 1990. Pero la mayor parte del marfil en venta en Sudán procede de colmillos de elefantes abatidos recientemente, sobre todo en el sur del país y en la República Democrática del Congo (RDC), y en menor medida en la República Centroafricana, Kenya y Chad.

El 75 por ciento de los objetos son comprados por ciudadanos chinos que trabajan en Sudán en el sector del petróleo o la minería (se calcula que suman entre 3000 y 5000 personas), y que adquieren fundamentalmente joyería, figuritas y palillos para comer. China ha sido desde mediados de los noventa el mayor importador de marfil ilegal del mundo, la mayoría procedente de Africa. "El precio del marfil ha subido debido a un incremento de la demanda. La economía china va bien y el poder adquisitivo ha aumentado", dijo por su parte Nigel Hunter, director del Programa MIKE, encargado de evaluar la población y las matanzas ilegales de elefantes.

Los propietarios de las tiendas adquieren el marfil a un precio que está entre 44 y 148 dólares por kilo, más del doble de los precios de 1997, año en que por un kilo de marfil se pagaban entre 15 y 43 dólares. Martin afirmó que "las tiendas anuncian abiertamente con carteles la disponibilidad de marfil".

Se calcula que entre 1979 y 1989 el continente africano perdió la mitad de su población de elefantes debido a la caza furtiva. En la actualidad, pese a la prohibición internacional del comercio de marfil, tanto elefantes como rinocerontes continúan en peligro en algunas zonas de Africa. El número de elefantes en el Parque Nacional de Garamba, en el extremo nordeste de la RDC, en la frontera con Sudán, ha pasado de 11.000 ejemplares, en 1995, a 1453 en 2003 debido a la impunidad con que la caza ilegal se practica en el país, según datos del Fondo Internacional para el Bienestar de los Animales.

anamatta.blogspot.com nmos agrega sobre este tema, que:El mercado negro de los colmillos estuvo a punto de extinguir a los elefantes africanos, hasta que los gobiernos se pusieron estrictos en la prohibición de captura. Pero la demanda en Asia ha vuelto a crecer, y con ella el peligro.

Las mafias asiáticas que operan en África están incentivando la matanza de elefantes por su marfil, particularmente de elefantes del África central. La advertencia se basa en un estudio de Traffic, una red de monitoreo del comercio de especies silvestres manejada por la ONG conservacionista WWF y la Unión de Conservación Mundial de las Naciones Unidas. Los investigadores identificaron a la República Democrática del Congo, Camerún y Nigeria como las principales fuentes de este marfil ilegal. "África Central está desangrando marfil, y estos tres países son las principales fuentes del tráfico de marfil ilícito desde la región hacia los mercados internacionales, particularmente en Asia", dice el encargado del estudio, Tom Milliken, director del programa África de Traffic. Los traficantes de China y otros países asiáticos están implicados en un aumento del tamaño y número de los envíos de marfil a gran escala, que se han duplicado en años recientes. El equipo descubrió que los decomisos de marfil de al menos una tonelada aumentaron de 17 entre 1989 y 1997 a 32 entre 1998 y 2006.El informe está basado en el análisis de unos 12.400 envíos desde 82 países incluidos en la mayor base de datos sobre el tema, el Sistema de Información sobre Comercio de Elefantes.En China, el marfil ingresa a través de puertos como Hong Kong, Macao y Taiwán. Otros destinosclave son Tailandia, Filipinas y Japón. El aumento de los envíos a gran escala coincide con el masivo incremento del comercio entre África y China, explica Richard Thomas, encargado de la oficina central de Traffic en Cambridge, Inglaterra. Estos lazos han facilitado el envío de cargamentos ilegales de marfil, dice. "El hecho de que embarquen cantidades tan grandes de marfil indica que está involucrado el crimen organizado", afirma. "Se necesita una operación muy bien montada para enviar una tonelada, que ocupa la mitad de la carga de un barco. No es como esconder una pieza de marfil en el equipaje de mano".En Angola, el marfil ilícito es vendido libremente, disfrazado de legal. Una simple inspección visual demuestra que muchos de los objetos ofrecidos en los mercados angoleños se originan en los países vecinos, como el Congo.

En Japón, uno de sus principales destinos, se usan las joyas de marfil y también los hanko o sellos para estampar el nombre en documentos, especialmente apreciados entre las familias tradicionales. El marfil también es solicitado para hacer desde teclas de piano hasta accesorios para el pelo. Otros grandes consumidores son los chinos, en especial de figurillas decorativas y palillos para comer. Según la WWF, Estados Unidos se ha vuelto un gran comprador de souvenires, joyería y hasta esculturas a través de internet.